Y eso que Ricardo Ahued presume de ser un buen alcalde y un administrador ordenado.
La Auditoría Superior de la Federación encuentra fallas y falas en casi la totalidad del gasto auditado, el 94%.
Y las observaciones son por faltas en las adquisiciones y en obras públicas.
O sea, donde más dinero se gasta.
Son 21 millones 419 mil 321.71 pesos, por la “adquisición de radios, teléfonos, cámaras, vehículos para diversas áreas, uniformes y prendas de protección”, porque el municipio no presentó el acta de entrega-recepción ni evidencia fotográfica de que los bienes “estén en resguardo y se encuentren en funcionamiento”.
En obras públicas son 176 millones 764 mil 608 pesos, por la falta de actas de entrega-recepción con planos definitivos, documentación soporte de estimaciones y pruebas de laboratorio; además, reportó ausencia de manuales de operación y estableció que “no se visualiza en los reportes fotográficos que la entrega de las obras se encuentre en correcto funcionamiento”.